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Principales Sectores de la Economía

Sector Primario

La economía de Paraguay se caracteriza por el importante peso en el PIB de su sector primario (11,4%), especialmente agricultura (8,4%) y ganadería (2,1%); siendo, junto a la electricidad generada en las 2 entidades binacionales, la mayor fuente de exportación del país.

Con excepción de la región del Chaco, la tierra en Paraguay es fértil y muy apta para el cultivo. El sector agropecuario genera el 64% de los ingresos por exportación. El país es autosuficiente en la mayor parte de los productos alimenticios básicos.

Según datos del Ministerio de Agricultura (producción agrícola 2017-18, último disponible), los principales cultivos, ordenados por volumen de producción (Tn), fueron: soja, caña de azúcar, maíz, mandioca, arroz, trigo, yerba mate, habas, girasol, canola, cacahuete y sésamo. Los dos principales cultivos exportados son la soja y el maíz.

La soja (con producción de 11,04 millones de Tn en 2017-18, en 3,5 millones Ha) se cultiva principalmente en los departamentos orientales del Alto Paraná e Itapúa, habiendo aumentado la producción significativamente en las décadas de los años 70 y 80. Esto ha convertido a Paraguay en un referente mundial en la producción (6º productor) y exportación de este cultivo (4º exportador).

Por lo que se refiere al sector ganadero, destaca la importancia del ganado vacuno (con 13,5 millones de cabezas), que contribuye tanto al consumo interno como a la exportación. La mayor parte del país está habilitada como pastizal, para una ganadería explotada en régimen extensivo, enfocada sobre todo a la producción de carne. Las zonas ganaderas por excelencia se encuentran al noroeste del país (departamentos de Presidente Hayes, Alto Paraguay y Boquerón) y al nordeste (departamentos de San Pedro y Concepción).

La exportación de carne vacuna y sus despojos se ha consolidado en los últimos años como la tercera partida en importancia exportadora después de la electricidad y la soja, con exportaciones en 2018 por $1.178 millones. Paraguay ha conseguido conquistar nuevos mercados para la carne bovina en varios continentes del mundo, siendo sus principales cliente Chile y Rusia.

La explotación forestal es muy activa, aprovechándose numerosas especies tropicales de madera dura. Destaca la explotación del  quebracho en el Chaco oriental, del que se extrae el tanino, y el Ilex paraguaiensis, del que se obtiene la hierba mate. Paraguay es muy rico en especies vegetales.

Sector Secundario

El sector secundario de Paraguay ha venido creciendo muy lentamente en los últimos años. Su participación en el PIB alcanzo el 33,5% en 2018. Si excluimos construcción, minería, electricidad y agua, la producción industrial supone el 19,5% del PIB.

La industria está dominada por empresas que producen para el mercado interno (alimentación, jabón, ladrillos, calzado y muebles principalmente). También es significativa por el lado del consumo la producción de bebidas y tabaco, la producción de aceites de textiles y prendas de vestir.

Al margen de éstas, existe también una industria de tamaño significativo en términos relativos, en los sectores farmacéuticos, cemento y equipamiento eléctrico. Las reformas políticas, económicas y legislativas, y el ingreso de Paraguay en el Mercosur favorecieron un aumento de la inversión extranjera de carácter industrial vinculada con la maquila. Así, existe un importante desarrollo de la industria de autopartes, plásticos y confección, con destino a los países vecinos, y especialmente Brasil.

Paraguay posee uno de los mayores potenciales de generación de energía hidroeléctrica per cápita del mundo. Dispone de dos grandes complejos hidroeléctricos: la Binacional de Itaipú (proyecto conjunto con Brasil, finalizada en 1987) y la Binacional de Yacyretá (proyecto conjunto con Argentina, finalizada en marzo de 1997), cuyo peso en el PIB en 2018 fue del 8,1% (conjuntamente agua y electricidad).

Existe una tercera central hidroeléctrica nacional, la de Acaray, cuya producción alcanza una cifra suficiente para cubrir la demanda doméstica. El reducido consumo interno de energía eléctrica da lugar a un superávit energético, ya que Paraguay exporta el 75% de la producción.

En lo que se refiere a la minería, es un sector incipiente con participación del 0,1% del PIB. Paraguay presenta un suelo pobre en minerales. La mayor parte de los depósitos minerales se encuentran situados en la zona occidental del río Paraguay. Sin embargo, en el sur del país se está empezando a explotar uranio y tradicionalmente se explota oro, pero en pequeñas cantidades. En el Chaco se están poniendo en marcha varios proyectos de prospección de petróleo y gas natural.

El sector de la construcción pública y privada, representó un 6% en el PIB de 2018. Con ambiciosos planes por parte del gobierno actual, mantiene su dinamismo gracias a los proyectos en materia de construcción civil financiados en gran parte por los bancos multilaterales y a la construcción residencial con financiación privada.

Sector Terciario

Se destaca la expansión y modernización en los últimos años del sector de la distribución comercial y servicios financieros. Una buena parte de los servicios públicos son suministrados entidades autárquicas del Estado (Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Petróleos Paraguayos (PETROPAR), Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP), Compañía Paraguaya de Comunicaciones (COPACO)). Las empresas privadas de telecomunicaciones (telefonía móvil e internet), la banca extranjera, las cadenas de supermercados y, en menor medida, las empresas de transporte por carretera han adquirido relativo tamaño.

El peso del sector de los servicios en el PIB en 2018 fue del 47,5%, dominando dentro de los mismos por el comercio y la administración pública, con pesos totales en el PIB del 10,4% y 9,3%, respectivamente; seguidos de servicios inmobiliarios (6,4%), intermediación financiera (5,6%), servicios a los hogares (4,7%), transporte (3,7%), telecomunicaciones (3,5%), hoteles y restaurantes (2,7%) y servicios a las empresas (2,3%).

Transporte

Transporte terrestre

El sistema de carreteras en Paraguay se clasifica en tres grupos de rutas, de acuerdo a su importancia y nivel de servicio: Rutas Nacionales, Rutas Departamentales y Rutas Vecinales. Según el tipo de superficie de rodadura, se cuenta con carreteras con pavimento asfáltico y pétreo, ripio y tierra.

Las rutas nacionales son 22 en total, y comunican las ciudades más importantes dentro del territorio nacional, entre las cuales se pueden citar: Rutas Nacionales Nº 2 y 7, que unen Asunción con Ciudad del Este y sirve para flujo de transporte con Brasil; Ruta Nacional Nº 1, que une Asunción y Encarnación y sirve para el flujo de transporte con Argentina; y Ruta Nacional Nº 9 (Transchaco) y ramales, que atraviesan el Chaco para comunicarse con Bolivia. Esta ruta no está totalmente pavimentada y resulta difícil llegar a Bolivia con un vehículo convencional. Paraguay tiene poco más de 6.900 km de rutas asfaltadas y sólo 3.000 km de caminos vecinales.

Transporte aéreo.

Existen dos aeropuertos internacionales: El “Silvio Pettirossi”, en Asunción y el “Guaraní”, de Ciudad del Este. Asunción tiene conectividad internacional directa sólo con: Madrid, Argentina (Buenos Aires, Puerto Iguazú y Córdoba), Uruguay (Montevideo y Punta del Este), Brasil (Sao Paulo, Curitiba, Río de Janeiro y Florianópolis), Lima, Chile (Santiago e Iquique), Bolivia (Santa Cruz de la Sierra) y Panamá.

Según datos de la DINAC (Dirección Nacional de Aeronáutica Civil) el total de pasajeros movilizados en 2018 a través del aeropuerto Silvio Pettirossi ascendió a 1.211.576, con un aumento del 2,67% frente al 2017. Se incrementaron los pasajeros internacionales (+2,81%, hasta un total de 1.171.417), pero cayeron los nacionales (-1,41%, hasta los 40.159).

El aeropuerto de ciudad del Este experimentó, también, aumento del tránsito total (1,44%, hasta los 41.512 pasajeros) y de nacionales (1,88%, hasta los 41.165), pero con caída de los internacionales (-34,16%, hasta los 347), debido al fin de operaciones de la compañía LATAM Airlines Paraguay a través de este aeropuerto).

Transporte ferroviario.

No existe actualmente línea de ferrocarril en funcionamiento en Paraguay, a excepción de un pequeño tramo de 6 Km en la frontera entre Encarnación (Paraguay) y Posadas (Argentina), que se usa para transporte tanto de mercancías como de pasajeros.

Transporte fluvial.

La comunicación fluvial es sólo utilizada para el transporte de mercancías con origen/destino en los puertos de Buenos Aires y Montevideo. Los principales puertos de Paraguay son los de Asunción y Villeta, que constituyen la vía principal de entrada y salida de productos de importación y exportación. En el puerto de Asunción pueden operar buques de hasta 9 pies de calado en todas las épocas del año. La Terminal Portuaria de Villeta se halla a 56 Km. al sur de Asunción y el calado es de un mínimo de 10 pies para todo el año.

Energía.

Según el Balance Energético Nacional 2018, la producción de energía primaria estaba dominada por la hidráulica, 59%; seguida de la biomasa (leña, residuos, carbón vegetal y alcoholes), con un peso del 41%. En cuanto al consumo final de energía, esta viene dominada por la biomasa (43%), seguida de combustibles fósiles (41%), principalmente petróleo, y electricidad (16%), esencialmente hidroeléctrica. Las energías renovables eólicas y solar son incipientes, existiendo únicamente un proyecto piloto de energía solar fotovoltaica en Bahía Negra, con potencia inferior a los 500kv por parte de ANDE.

Telecomunicaciones.

Según datos de la CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones), en diciembre de 2015, había 344.853 abonados de línea fija; 7.411.986 abonados a línea móvil; y 215.216 abonados de internet (2,95% con velocidad inferior a 512 Kbps, 50,84% con velocidad 0,512–2 Mbps, 45,67% con velocidad 2-10 Mbps y sólo 0,54% con velocidad superior a 10 Mbps). En 2016 se llevó a cabo la primera licitación y adjudicación de telefonía 4G.

Según el Plan Nacional de Telecomunicaciones Paraguay 2016 – 2020 se prevé una expansión de la conectividad de banda ancha hasta el 40% de la población, desde el 10% actual; el 70% de las empresas; todas las instituciones administrativas y el 50% de las carreteras asfaltadas. Reducción del precio de banda ancha para el usuario en un 80%. Mayor cobertura de servicios de telefonía fija o móvil, hasta el 80% de la población con acceso a servicios de telefonía móvil. Incremento del número de hogares con computadoras hasta el 60%, desde el 31% actual.